martes, 24 de marzo de 2015

El Robo Mayor (2)*

Un País para Querer

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Siendo joven, una de mis actividades favoritas era recorrer Venezuela. Cuando niño, con mis padres y mis tíos, rodé por esas carreteras, yendo a playas  tanto cercanas como lejanas – Macuto, Naiguatá, Cata, La Restinga… Por el alto llano de Barinas y las montañas de los Andes… y Guayana, sobre el Puente Angostura y hasta el Guri.

Ya algo mayor hacía excursiones frecuentes al Ávila, trasnochando en la Silla de Caracas con amigos de escuela y luego, como joven profesional soltero con compañeros de parranda, reinicié esos recorridos por el país, por Venezuela. Durmiendo en pensiones de mala muerte en San Fernando de Apure o amaneciendo en el carro con dolor de cabeza por el aire enrarecido del Páramo de Mucuchíes; parado sobre piedras del precipicio al final de la península de Araya o acampando en las arenas de Paraguaná con mi hermano, viendo a lo lejos el resplandor nocturno de Amuay. Pisé guano en El Guácharo. Visité reinas de belleza en Barquisimeto. Tomé menjurjes, cervezas y ron en Sorte, Guasdualito y San Francisco de Yare. Comí nieve en el Pico Espejo y caminé tempranas nieblas merideñas junto a mi joven y bella esposa venezolana. Experiencias inolvidables.

Araya
Las gentes de Venezuela éramos una sola gente. Andinos o margariteños, maracuchos o guayaneses, caraqueños o llaneros, todos queríamos lo mismo: una mejor Venezuela, un mejor futuro. El anhelo común de todo ser humano. Es posible que lo viese en ese entonces con el cristal idealista de la mente joven pero, francamente, el veneno sectario no parecía existir. Esa era una Venezuela en la que yo quería criar a mis hijos y a mis nietos. Un bello país con un gran potencial de futuro para todos. Y ese era el consenso. El consenso de que estábamos en “vías de desarrollo,” contribuyendo orgullosamente  a construir un país, una patria mejor para todos.

Manzana de Serpiente
La corrupción ha existido en Venezuela desde tiempos inmemoriales. Escondida detrás del amiguismo, se asienta en la psique criolla como un parásito moral. Empieza de manera sencilla, con favores de pana y mirando p’al otro lado, con una ayudita y una palanca—celebrando al criollo más “vivo” —y finalmente se anquilosta en la burocracia con la figura del “gestor,” y se asoma descaradamente con el abuso de autoridad. 

La tendencia a minimizar "la jugada" por parte de conocidos y amigos contribuye a ese estado de derecho distorsionado y acomodaticio que caracteriza la corrupción. Aceptando la ley del más vivo se pasa a la aceptación de atropellos y exabruptos por los "compas" en el poder. Con la expresión "eso sólo lo dice de la boca para afuera" se han justificado demasiadas declaraciones desafortunadas --como aquella promesa (cumplida) de encaminar a Venezuela hacia "el mar de felicidad de Cuba."

En una reciente entrevista televisiva en Miami, un exilado y reconocido periodista venezolano comentaba sobre la declaración infame del Embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, acerca del efecto de una bala en la cabeza de los opositores del gobierno. Tras el preámbulo de que conocía personalmente y consideraba amigo al embajador, dicho periodista justificó el exabrupto del embajador como simple declaración oficialista en defensa del gobierno que no significaba nada.  El mismo "de la boca pa' fuera".

Al mismo tiempo, cuando conviene, se utiliza la denuncia de la corrupción ubicua para derrocar figuras y gobiernos. Ese fue el caso de Carlos Andrés Pérez, por ejemplo, acusado, destituido y enjuiciado por malversación de fondos al contribuir con fondos de una partida secreta a la campaña presidencial de la sandinista nicaragüense Violeta Chamorro; el caso de Raúl Baduel, desenmascarado por su antiguo camarada golpista Hugo Chávez y condenado a prisión por peculado después de convertirse en opositor y crítico de Chávez; el caso del  ex-candidato presidencial opositor, Manuel Rosales, obligado a pedir asilo político en Perú escapando acusaciones infundadas de enriquecimiento ilícito; o las denuncias que van y vienen en contra de “el banquero del chavismo” Víctor Vargas Irausquín a la conveniencia financiera del régimen.

Pero lo más común es la defensa reflexiva de amigos y protegidos por parte del gobierno aun cuando dichos personajes disfruten sin tapujos sus bienes evidentemente mal habidos. Las denuncias de corrupción y malversación son contratacadas con clamores de traición, golpismo, negación y enfado indignado-- o simplemente tapadas en la prensa oficial y engavetadas. Viene a la mente el caso de los maletines de Guido Antonini Wilson y Franklin Durán, capturados infraganti con una de tantas remesas secretas en apoyo a la campaña electoral de la ahora presidenta argentina Cristina de Kirchner. Y, en Venezuela? Silencio official.

Casos especialmente notorios son aquellos de personeros gubernamentales vinculados con el narcotráfico, como el General Hugo Carvajal, protegido por inmunidad diplomática de su orden de arresto a nivel internacional.
La complacencia ante el delito del narcotráfico afecta al contrato social. Cuando existen delitos permisibles, el sistema legal se resquebraja y la brújula moral, el sentido del bien y el mal, pierde su norte. Los “panas” protegidos y enchufados cometen atropellos y delitos impunemente en un sistema legal que es incapaz de enjuiciarlos de manera efectiva.

Y la corrupción es endémica. Aparte de la corrupción judicial, cuya expresión máxima es el estado narcotraficante, la corrupción financiera ha desangrado a Venezuela.

En 1983, a finales del gobierno de Luis Herrera Campíns, se inauguró el sistema de Régimen de Cambio Diferencial de divisas (RECADI), el cual transformó la manera de hacer negocios y dinero en Venezuela.  La especulación financiera pasó a ser el negocio más rentable, más aún si se trataba de especulación con dólares preferenciales. El sector productivo no petrolero fue maltratado durante los seis años de RECADI, y herido gravemente con CADIVI en el 2002-3 y sus versiones posteriores hasta el día de hoy.

El tráfico de divisas ha convertido en especuladores financieros a gran cantidad de venezolanos que hacen arbitraje cambiario diariamente con los dólares de la internet, de la tarjeta, para estudiantes, etc. Una fiesta de aprovechamiento del sistema que ha envenenado la verdadera productividad y ética de trabajo con la cual se construye un país. Y en algunos casos ha resultado para algunos la única manera de sobrevivir dentro del marco de una economía destruida por ese mismo sistema, socavando la fibra moral del más fuerte.


Sin embargo, el uso de arbitraje cambiario no es exclusivo de pequeños individuos. Este mecanismo se ha generalizado como fuente de fondos para el propio gobierno y sus empresas. Se estima que entre una cuarta parte a un tercio de los dólares percibidos por PDVSA nunca van a las arcas del BCV sino que pasan al mercado negro para aliviar su flujo de caja deficitario, mermando reservas y alimentando la inflación. Un doble golpe a la economía que se transforma en el peor de los círculos viciosos. Eso sin contar los manejos corruptos de Bonos PDVSA (y anteriormente los famosos ADR de CANTV entre otros), que generan ganancias del 100% en menos de 24 horas para sus tenedores privilegiados, escogidos por el mismo gobierno. Aquellos que no consiguen bonos se asocian con empresas “de maletín” que sobrefacturan en dólares, cumplen contratos con mercancías viciadas o podridas pagadas a dólar preferencial, o simplemente desaparecen.

El sistema de cambio diferencial en todas sus formas se estima que le ha costado al país una cifra cercana a los US$30 mil millones. Para entender la magnitud de esta cifra, sépase que las reservas del BCV en el año 2011 eran US$27 mil millones.

Aparte de las triquiñuelas financieras cuasi-legales de arbitraje entre los cuatro tipos de cambio, existe también la simple corrupción administrativa. Con PDVSA al centro, el gobierno ha utilizado empresas estatales como barriles sin fondo para todo, desde la compra de votos hasta cuentas privadas en Europa de funcionarios de gobierno.  Uno de los más recientes casos vincula a altos ex-funcionarios del gobierno de Chávez con lavado de dineros provenientes (robados) de PDVSA por el orden de los US$2 mil millones en un banco en el enclave europeo de Andorra en complicidad con “empresarios” chavistas.


Banca Privada D'Andorra
Si fuesen únicamente los dineros robados, o los contratos de a dedo (léase Derwick) los que afectan al más importante pilar de sustento que le queda al país, aún así, todavía a lo mejor PDVSA podría sostenerse. A fin de cuentas, esta empresa es la número 36 en la lista del Fortune Global 500, maneja las mayores reservas de hidrocarburos a nivel mundial, y está en una industria de las más rentables en relación costos de producción / márgenes de ganancia bruta.

Pero a la corrupción se le unen la mala administración y la malversación. El uso de PDVSA como caja chica del gobierno para proyectos y obras sociales—a veces ejecutadas, otras en papel— y para la compra de alianzas y favores internacionales ha convertido al gobierno en el mayor deudor de PDVSA y además maula. En un ensayo anterior (Con el Corazon en la Mano: Ante el Fracaso del Chavismo) ya recalcaba este punto:

“El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela le debía a PDVSA más de US$22 mil millones a finales del 2012 (estados financieros consolidados PDVSA 2012, 2011, 2010, pág. 89), de los cuales US$20.57 mil millones son por ventas del gobierno directamente a otros países con los cuales tiene convenios de cooperación (ibid, pág. 90, notas 7-cy 7-d). Es decir, el gobierno está en mora con PDVSA por su afán de convenios de petróleo mediante intercambios de servicios. La ganancia neta de PDVSA para el año 2012 fue de US$4.215 millones de dólares. Lo que dejó de cobrarle al gobierno de las ventas que arrojan esa utilidad supera los $22 mil millones. Aparte de haberle aportado al fisco por concepto de impuesto y regalías US$19,9 mil millones.”
Obreros de PDVSA en marcha pro-gobierno
La Gerencia por Objetivos Políticos tiene a esta gallina de huevos de oro en apuros. En el 2013 PDVSA tuvo que emitir bonos de deuda por más de US$10 mil millones para cubrir flujo de caja, no para nuevas inversiones. Los recientes cambios administrativos bajo el nuevo presidente de PDVSA, Eulogio del Pino, es posible que no sean suficientes en magnitud o rapidez como para recuperar a la empresa antes de que se vea obligada a hipotecar aún más, a precio de gallina flaca, el patrimonio físico venezolano.

La corrupción judicial, financiera y administrativa tiene a Venezuela por el suelo. En el Índice de Transparencia Internacional, la medida internacional de corrupción, Venezuela descendió entre los años 1995 al 2014 desde el puesto 38 al puesto 161 de 174 países analizados (a mayor el número, menos transparente, i.e. más corrupto). Existen mecanismos, personajes e instituciones que, tal como el Quijote, luchan contra este vendaval que arrasa al país. Pero ante semejante anquilosado aparato, sus armas son tan débiles como las de aquel caballero de la Mancha ante los molinos de viento.

Un País Desaparecido
Playas de Naiguatá.
Comencé este ensayo con reminiscencias de Venezuela y sus gentes. En los últimos veinte años, ese país físicamente se mantiene a duras penas, con descuido y desidia. Aquel futuro que tantos veíamos para nuestra amada Venezuela fue arrebatado y destruido por un régimen que llevó al país por otro rumbo, hacia un supuesto “mar de felicidad” cuando en realidad lo varó en un desierto de desdichas. Aquellos objetivos que “por ahora” no se pudieron en 1992, han sido alcanzados, cosechando el peor de los frutos: nada.

La corrupción de los últimos quince años está en el orden de los cientos de miles de millones de dólares malversados, perdidos y robados. Pero el robo mayor ha sido el robo del futuro del país. El régimen militarizado chavista ha intencionalmente acosado, expulsado, apresado y ridiculizado a todo aquél que creía en ese otro futuro, resultando en una diáspora venezolana que se acerca a los tres millones de personas repartidas en lugares como los EE.UU., Canadá, España, Panamá, Chile, Perú, Colombia y Arabia Saudita entre otros. 

La intención del chavismo de desechar a todos aquellos que no creen en su propia visión de Venezuela es clara y repetidamente enunciada. El ex-ministro Jorge Giordani, “el cerebro económico del Chavismo,” en una difundida conversación afirmaba que:

Esta revolución se propone hacer un cambio cultural en el país, cambiarle a la gente la forma de pensar y de vivir, y esos cambios sólo se pueden hacer desde el poder. Así que lo primero es mantenerse en el poder para hacer el cambio. El piso político nos lo da la gente pobre: ellos son los que votan por nosotros, por eso el discurso de la defensa de los pobres. Así que, los pobres tendrán que seguir siendo pobres, los necesitamos así, hasta que logremos hacer la transformación cultural. Luego podremos hablar de economía de generación y de distribución de riqueza. Entretanto, hay que mantenerlos pobres y con esperanzase trata de un cambio cultural y eso toma al menos tres generaciones: los adultos se resisten y se aferran al pasado; los jóvenes la viven y se acostumbran, y los niños la aprenden y la hacen suya. Toma por lo menos 30 años.”

Y el ministro de educación, Héctor Rodríguez, en medio de una campaña social para erradicar la pobreza advirtió en el 2014 la salvedad:
"No es que vamos a sacar a la gente de la pobreza para llevarlas a la clase media y que pretendan ser escuálidos."

Procentaje de Hogares bajo Línea de Pobreza

Al parecer este objetivo sí se ha logrado. A pesar de haber reducido la pobreza oficial a los comienzos de la gestión chavista--al igual que Colombia, Chile y otros países no chavistas en el mismo período--ya Venezuela, aplicando chavismo a ultranza,  ha recuperado  todos sus pobres. Esto según datos de la ONG Provea, puesto que el gobierno ya no emite datos oficiales sobre la pobreza en el país.  Según las últimas cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el 2013 la pobreza aumentó a 32.1% de la población desde 25.14% en el 2012. En un estudio con datos más recientes realizado por la UCAB, se determinó que 45% de los hogares en 1998 se clasificaban como pobres, mientras que a finales del 2014 la cifra es 48.4% de los hogares. El resultado de repartir peces en vez de cañas de pescar.

 El Dolor del Exilio
Se va acercando al diez por ciento la población venezolana que vive en el exilio, en su gran mayoría familias encabezadas por profesionales universitarios y técnicos de alto nivel. Un verdadero desangre de cerebros. Un despilfarro de recursos que no es cuantificable y es mucho mayor que esos miles de millones embolsillados en el bochinche de la corrupción. Una pérdida para el país tanto por la inversión educativa en esos cerebros como en su potencial de aporte a la productividad futura del país.
Los exilados sobreviven. Algunos ejercen su profesión original, otros pasaron de ingenieros diseñadores a técnicos de mantenimiento, de veterinarios a vendedores, de ejecutivos a panaderos.  Todos enriquecen culturalmente su entorno y prosperan en ambientes que favorecen el esfuerzo bien intencionado del que quiere trabajar para ganarse la vida de manera honesta. Todos haciendo nueva patria en tierra extranjera, todos añorando la vieja patria y la familia perdida.

Recientemente el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, en su programa televisivo semanal “Con el Mazo Dando” anunció órdenes de captura a cuatro ciudadanos residentes en el exterior por razones que se resumen en traición a la patria. Estas órdenes son inadmisibles en jurisdicción internacional por su clara intención política. Pero uno de los indiciados, Orlando Urdaneta, respondió igualmente desde su propio programa televisivo, en Miami, en lo que dijo sería su único comentario al respecto. De manera respetuosa y certera, tratándose de un personaje como el Capitán Cabello, Urdaneta listó los delitos imputados al presidente de la AN y los efectos de sus políticas y asociados sobre el país.  

Es posible que Urdaneta incluso crea de verdad que con Cabello, Carvajal y otros líderes del chavismo verdaderamente no hay quien se quiera sacar una  foto en un lugar público, aun con tanto chavista adulante alrededor de ellos. Pero lo más impactante fueron los minutos finales del comentario de Urdaneta. En un video casero, de teléfono, muestra a su hija, invitada por un equipo beisbolero local, abriendo el juego cantando de manera emocionada el himno nacional de los EE.UU (se inicia alrededor del minuto 14:12).  Urdaneta demuestra con tristeza el robo mayor que le hizo este régimen a Venezuela: una generación entera, optimista de su futuro.


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*Tengo un ensayo corto con el mismo título, con ideas antecedentes de éste: El Robo Mayor.

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Enlaces y Fuentes de Referencia

Venezolanos en el Extranjero
La "diáspora" venezolana deja su huella en la literatura
La Juventud Emprendedora Sale del País



La Doctrina Chavista y sus Resultados
Jorge Giordani sobre el uso de los pobres para mantenerse en el poder
Héctor Rodríguez no los va a convertir en escuálidos
¿Hay más pobres que en 1998?
Informe Provea Acerca de la Pobreza 
Condiciones de Vida del Venezolano 2014 (UCAB/UCV/USB)
Panorama Social de America Latina 2014

Otros Ensayos de Carlos J. Rangel
Con el Corazón en la Mano: Ante el Fracaso del Chavismo
Venezuela: A Call for Democracy 

La Corrupción en Venezuela

Problemas en PDVSA
El Nuevo Pragmatismo en PDVSA
CADIVI y PDVSA
PDVSA Emite Bonos para Financiar Flujo de Caja 

El Control de Cambios
Arbitraje Corrupto Explicado 
Inutilidad del Control de Cambios
Cronología de las Devaluaciones del Bolívar

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Carlos J. Rangel - Marzo 2015
 
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